50 mil tulipanes de regalo. Esa fue la ofrenda con que la Cámara Chilena Holandesa de Comercio quiso celebrar la llegada de la primavera a nuestro país.
La Municipalidad de Las Condes albergó la actividad en su centro cívico y convocó al público este jueves a las 3 de la tarde, ayer. Horas antes, ya cientos de personas hacían fila, luego fueron miles que colapsaron las amplias veredas de la avenida Apoquindo, rebalsaron hacia la calle, interrumpieron el tránsito, obligaron a intervenir a la fuerza pública, forzaron el cierre de la estación de Metro El Golf y hasta cuatro carros bomba movilizaron.
Los tulipanes son hermosos y son caros, por lo que se entiende el entusiasmo. La zona en cuestión es concurrida y hay muchas oficinas, mucho movimiento. Estos factores pueden justificar la afluencia, pero los desmayos, las peleas, los robos, las estampidas y el caos resultan difíciles de comprender.
Al parecer, el abuso de quienes llevaban más tulipanes de los previstos por persona enojó a los que venían detrás y temían quedarse sin flores.
Podemos sacar conclusiones definitivas del tipo ¿nos falta cultura cívica?, ¿nuestro comportamiento es peor que el de habitantes de otros países frente a algo gratis?, difícil saber. Son fenómenos inesperados, nuevos y no tenemos cómo comparar, pero lo que sí sabemos es que la masa siempre es impredecible y ningún organizador de cualquier evento masivo puede pecar a estas alturas de candidez y de no anticiparse frente a lo que puede ocurrir.
Estamos en un momento, llevamos bastantes años ya, de una tensión social, de una falta de cohesión social y de una conflictividad que hacen que cualquier evento masivo pueda convertirse de un momento a otro en un verdadero polvorín.
Lo más leído
- Nota cnnopinion
- (PRUEBA ) Vivanco en pausa, cautelares en juego: Lo que dejó el “día 2” de formalización y lo que se define el viernes sobre la trama bielorrusa
- Gerente de Protección contra Incendios de Conaf reiteró llamado a la precaución ante condiciones que favorecen los siniestros
- Times Square estrena una deslumbrante bola de Año Nuevo, la más grande hasta ahora
- Coaniquem y su llamado a no usar fuegos artificiales: "Las secuelas pueden ser irreversibles"