Nuevamente quedó en vilo la ley que permite votar en dos días para la megaelección del 27 de octubre. Tras el desacuerdo entre el Senado y la Cámara de Diputados por algunos puntos, entre ellos el monto de la multa por no votar en elecciones obligatorias, se formó una comisión mixta.
El Gobierno le había quitado piso a la pretensión de algunos parlamentarios oficialistas de dejar sin multa el no ir a votar. Obligación sin sanción no es obligación, fue el coro al que se sumó el Ejecutivo.
Ayer la comisión mixta no llegó a acuerdo para aprobar el informe que elaboró. La distinción entre elector y ciudadano que introdujo el ministro Álvaro Elizalde, entre otras cosas, terminó enredando las cosas y la discusión.
La intención aparentemente de este punto era abordar si los extranjeros con derecho a voto deben pagar o no pagar si es que votan. Como sea, nuevamente una tramitación que estaba supuestamente resuelta, según nos anticipó ayer la ministra del Interior, Carolina Tohá, se convierte en un no acuerdo y será el presidente Boric el que resolverá si beta o insiste en el proyecto inicial.
Siempre es bueno recordar, por obvio que parezca, que la democracia está fundada en la resolución de las diferencias por la vía de la negociación y el acuerdo. El permanente disenso entre autoridades se ha convertido desgraciadamente en la nueva normalidad, con la agravante de que un sector político, en este caso el oficialismo, la izquierda y la centroizquierda, pretenda dividendos electorales de un proyecto de este tipo.
Lo más leído
- Nota cnnopinion
- (PRUEBA ) Vivanco en pausa, cautelares en juego: Lo que dejó el “día 2” de formalización y lo que se define el viernes sobre la trama bielorrusa
- Gerente de Protección contra Incendios de Conaf reiteró llamado a la precaución ante condiciones que favorecen los siniestros
- Times Square estrena una deslumbrante bola de Año Nuevo, la más grande hasta ahora
- Coaniquem y su llamado a no usar fuegos artificiales: "Las secuelas pueden ser irreversibles"