La locura desatada por un festival de pop coreano en nuestro país es la mejor demostración del increíble salto de Corea del Sur. Hace medio siglo, era un país pobre que sobrevivía explotando materias primas, con un PIB per cápita menor al de Chile.
Entonces comenzaron a imitar productos industriales baratos, siguieron con tecnología de punta –es muy probable que el teléfono, computador o televisor en que usted está viendo esta columna, sea coreano-.
El país tomó decisiones audaces en cada paso. Apostó por la educación y la ciencia. Hoy es uno de los líderes en las pruebas PISA, y es el país del mundo que más invierte en investigación y desarrollo: más de 4% de su PIB. Chile, por mientras, invierte el 0,4%.
En los años ’90, Corea decidió sumar poder blando e instaló más de 300 departamentos de industria cultural; ahora exportan cine, música, del Gangam Style al K-Pop, moda y estilo de vida. La “ola coreana” conquista al mundo como antes lo hicieron otras potencias exitosas: Estados Unidos, Europa y Japón.
Por cierto el modelo dista de ser perfecto: hay graves casos de corrupción y la presión competitiva sobre sus estudiantes ha elevado la tasa de suicidio adolescente.
Pero sus logros son increíbles. Quién hubiera pensado, hace sólo unos años, que miles de fanáticos chilenos iban a estar admirando e imitando, no a estrellas de Hollywood, sino a cantantes de Corea, ese país cuya principal exportación hace 50 años era el pescado seco.
Lo más leído
- Con homenaje a Frida Kahlo: Así fue el paso de Meryl Streep y Anne Hathaway por México en la promoción de “The Devil Wears Prada 2”
- El regreso de Celine Dion a los escenarios: La cantante ofrecerá 10 conciertos en París
- Taylor Swift enfrenta una demanda por presunto plagio en 'The Life of a Showgirl'
- Donald Trump ofrecerá una “actualización importante” sobre Irán en un discurso este miércoles 1 de abril
- "Pedirle la renuncia de esta manera no es empático": Diputadas del PDG emplazan al Gobierno por salida de directora de SernamEG